Un grupo de habitantes de
Michelstadt, ciudad ubicada en el Sur de Alemania, pidió perdón por las
atrocidades cometidas por sus ancestros contra su familia durante el período
más oscuro de la segunda guerra mundial. Alberto Lindheimer, Matilde Speyer y
sus familias fueron protagonistas de las históricas disculpas que buscan sanar
y mantener viva la memoria.
Todavía relata lo
sucedido y siente que es un cuento fantástico jamás imaginado. Es que la
historia y la memoria se ligan entre el dolor y el recuerdo del exterminio de
más de 6 millones de judíos a manos del nazismo. “Fue un pedido de perdón
después de 70 años. Yo les digo a mis amigos que son cosas que jamás me hubiese
imaginado vivir. Que una persona de Alemania o un grupo nos inviten, nos pidan
disculpas y nos atiendan de la manera que nos atendieron fue muy especial”.
La historia que se revela
hoy ocurrió en abril de este año y es parte del movimiento de organizaciones
sociales alemanas y personas ligadas a la iglesia Luterana que buscan mantener
viva la Memoria y así arbitrar todos los medios para que las atrocidades
cometidas desde el inicio de la década del 30 hasta el final de la segunda
guerra mundial.
Alberto y Matilde son
descendientes de judíos alemanes que tuvieron que huir de sus hogares sin más
que con lo puesto. Sus bisabuelos partieron de Alemania en 1935 y llegaron en
barco hasta Paraguay. Ese grupo de 50 inmigrantes se afincaron en Villa Rica,
Paraguay y con tesón pudieron comenzar de nuevo. Con los años llegaron a
Misiones y se afianzaron en la actividad comercial.
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“Ese grupo de gente en
aquel entonces tuvo que salir de Alemania porque corría riesgo su vida. Así fue
que en el marco del movimiento de reivindicación de lo que ocurrió en el
periodo de Hitler, un grupo de personas y un escritor en particular se dedicó a
investigar lo que había ocurrido con los judíos que salieron de Alemania en ese
momento. Así con la investigación en marcha en Michelstadt llegaron hasta
Matilde y se pudo reconstruir parte de la historia de nuestra familia. Esa
investigación concluyó en un libro y desde allí se decidió convocar a los
descendientes de esas personas”.
“Fue un pedido de perdón
a 70 años. Ellos nos lo dijeron, perdón por las atrocidades que cometieron
nuestros abuelos a vuestros ascendentes. Así fuimos junto a las autoridades
locales todos los pueblos incluso Lindheim en donde vivieron mis abuelos”,
contó.
Perseguidos y acorralados
Alberto recordó que si
bien durante el periodo nazi la matanza sistemática en los campos de
concentración fue lo más conocido de esa época, la persecución contra los
alemanes judíos tuvo sus inicios en la década del 30 con el ingreso de Adolf
Hitler al nacional socialismo.
“Así y con la puesta en
marcha de las Leyes de Núremberg los chicos hijos de alemanes judíos no podían
ir a la escuela, no podían casarse con personas arias, no podían ejercer cargos
públicos, y el acontecimiento ya de matanza a manos del pueblo alemán contra
los judíos tuvo corolario en lo que luego se conoció como La noche de los
cristales rotos*. Ese éxodo provocó, además del desarraigo el quiebre en muchas
familias porque si bien los jóvenes podían y querían huir, muchas de las
personas grandes se rehusaron a hacerlo y como mis bisabuelos terminaron
muriendo en un campo de concentración”.
“Para mí esto tiene dos
lados. Por un lado es destacado el trabajo de los organizadores como lo
vivieron y cómo esto tiene que ver con Alemania y su trabajo en contra de la
discriminación. Hoy vemos como surgen estos movimientos y nos lo decían decían,
el nazismo y el exterminio del pueblo judío es para los alemanes puñal clavado
en el pecho. Por eso las personas mayores trabajan para que no se vuelva a
repetir. La Memoria viva en las nuevas generaciones para que conozcan los
errores que puede llegar a cometer el ser humano y trabajar para que no haya
ese tipo de discriminación. Ese trabajo es el que no están otros países como
Inglaterra, Francia, Noruega o Suecia donde hay brotes anti-sistema, contra los
inmigrantes y en ese tema los países europeos van a tener que trabajar mucho”,
remarcó Alberto.
Y remarcó que como
misionero en tierra donde los inmigrantes tienen su bandera y donde “estamos
acostumbrados a ser uno más, a tratarnos como iguales, somos privilegiados. Y
eso se valora cuando en Medio Oriente se ve el avance de los grupos radicales
islámicos, que no buscan nada relacionado a la paz”.
* El 9 de noviembre de
1938 ocurrió la primera gran matanza organizada por los nazis contra los
judíos, conocida como la “Noche de los Cristales Rotos” (Kristallnacht),
durante la que unas miles de sinagogas, comercios y viviendas de judíos fueron
dañadas o destruidas. Unos 90 judíos murieron y otros 30.000 fueron detenidos y
después internados en campos de concentración, donde durante los años
siguientes fueron eliminados seis millones de personas.
Misioneros descendientes de víctimas del genocidio nazi recibieron disculpas de un pueblo alemán
15/Oct/2014
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